martes, 13 de marzo de 2012

¿Divulgaqué?

Publicado por Santiago Campillo Brocal - 7 comentarios

SANTIAGO CRUZ CAMPILLO - Oigo un crujido, se ha roto la mina del porta. ¡Otra vez!. Se me escapa un bufido. La gente en la biblioteca me mira raro pero me armo de nuevo, engancho el portaminas con fuerza y me lanzo a escribir furioso. Se ha vuelto a romper la mina. Me dejo caer sobre la mesa con un sonoro golpe. ¡Vaya día! Estoy hasta la coronilla.

¿Y todo esto por qué? Por que a los señoritos divulgadores no se les ha ocurrido otra cosa que ponerse las pilas y enseñarle a este país de lo que son capaces. ¿Qué quienes son estos personajes? Pues una panda de frikis amantes de la ciencia. Se juntan entre ellos para conspirar contra la ignorancia y la falta de valores. Hacen chistes que solo entienden los que se mueven en sus círculos y despotrican de otros divulgadores de su calaña.

Parece ser que les ha dado a todos por ponerse de acuerdo y salir, justo ahora, a la calle, ¡Hala, todos juntos! A hacer ruido y demostrar que siempre han estado delante de tus narices sin que te des cuenta. Y yo, que también soy un poco friki, estudiante de biología y aprendiz de periodista científico, pues no me queda otra que estar con el morro metido en todo, esperando a la que salta, por que si algo me gusta más que escribir para divulgar es escribir sobre divulgación. Y es que hoy día, la ciencia, que corre por nuestras calles, suena en nuestros bolsillos, nos mantiene enganchados a una pantalla y nos da una vida mucho más cómoda de lo que nunca un homo sapiens sapiens imaginó, está de moda.

Science is the New Sexy!”. Y es cierto. Pero la ciencia no sólo es molona, también resulta interesante y divertida. Sus nuevas facetas están saliendo a la plaza, y a veces se quedan por los bares, dando demostraciones asombrosas y entreteniendo al público en general. ¿Y de mano de quién? Pues de estos gamberros de la cultura, estos que se llaman a sí mismos divulgadores. 

¿Qué es Divulgación? Es una manera de llevar la ciencia a todas partes, de explicarle a la gente por qué un atajo de personajes en bata y con botellitas de colores debería de importarle. Es una forma de hacer que un día tu abuela te diga: “nenico, ponte crema que es verano y te puede dar un melanoma de esos”, o que tu hermano deje de gastarse una pasta, que no abunda, en píldoras “mágicas” que no ayudan a nadie. 

¡Pero hay más! También es una forma de pasárselo bien, y puede ser una cafetería, una montaña, un museo o una sala de conciertos. Por que, no te engañes, a un divulgador no lo paras ni con 110 decibelios a golpeando tu oído. Y lo peor de todo, es que, como encuentres a uno que haga que se despierte algo en tu interior, estás perdido, y te meterás, más o menos, en ese mundillo del que mucha gente no puede salir.

Un Divulgador es en primera medida un amante de esta sub-cultura, pero con unos valores bastante marcados. Entre ellos, generalmente, la molesta manía de ponerlo todo en duda y de no darte la razón en casi nada. Pero a pesar de ello, si tu argumento es bueno y los convences, te habrás ganado el respeto de gente que tiene que contrastar N publicaciones distintas (a ser posible en N+1 lenguaje diferentes) antes de darte su opinión. ¡Y eso es un logro!. Pero no creas que es tan difícil. De hecho, la magia de esto es que todo el mundo puede ser un buen Divulgador.

Para ello sólo tienes que tener inquietud, curiosidad y algo de tiempo. Lo justito. Ayudan también saber algo de inglés y tener a mano un buen portaminas y una libreta. Con un blog ya te puedes montar una revista propia, y si encima te metes en una red social de las que se llevan ahora, ya has solucionado el tema de la difusión. Luego, muy importante, están los criterios que debes seguir. Si quieres divulgar tienes que ser conciso y tener bases sólidas. Existen muchos y muy diversos malos divulgadores, que dan el pego, pero no se sostienen ante una buena argumentación. Un verdadero Divulgador, como decíamos antes, siempre lo pone todo en duda, después recapacita, saca unas cuantas ideas de su cabeza, y te devuelve la pelota. Y el juego puede seguir durante mucho tiempo. Un tío que te tira un pelotazo a la cabeza y te dice que ha ganado, parándote cuando intentas volver a sacar, con un chichón asomando, ni es un divulgador ni es nada.

Para tener buenas fuentes y bases sólidas, es muy conveniente poder acceder a diversas publicaciones, que admitámoslo, no son lo mejor del mundo, pero es lo que tenemos. Un buen libro, una buena revista y algunas buenas páginas, son suficientes para darte un gran material con el que trabajar sobre casi cualquier cosa. Y las encontraras en la biblioteca de tu ciudad, la universidad o internet. ¡Es la era del conocimiento, baby!, así que sácale partido.
Si no te sale nada cuando te pones delante de una hoja en blanco, no te preocupes, por que le pasa a todo el mundo, y la solución es… empezar. Escribe, aunque comiences diciendo tonterías al tuntún. En realidad, muchos Divulgadores nunca superan esta fase, pero se vuelven tan divertidos e instructivos que elevan sus escritos incluso a estilo literario.

Y tampoco creas que divulgar es sólo escribir y publicar. Talleres, vídeos, experimentos, charlas, teatro. La divulgación usa muchos lenguajes para hablar. Documentarse no solo sirve para escribir un artículo, también funciona cuando diseñas un emocionante experimento, o cuando te preparas un monólogo para tu siguiente actuación.

Por último, y tal vez lo más importante, están las ganas. La pereza es un enemigo bastante persistente. La voluntad de querer contarle algo al mundo es una buena arma para superar miedos y agobios. ¡Lánzate! Al fin y al cabo, la divulgación es un Hobby. Un hobby que se puede encarar con mucha profesionalidad, eso sí. De hecho, hay auténticos profesionales de este mundillo. Y muchos de ellos comenzaron como tú y como yo. Con Ganas, con Pasión. Nunca dejes que nada ni nadie te achante. Si te equivocas rectifica, siempre duda. Y por descontado, si puedes, no le des nunca la razón a un colega divulgador, que enseguida se les sube. 

Y una vez que te has animado, comparte. Divulgar no es impartir una clase, es Compartir una nota curiosa, un conocimiento valioso, un cuento maravilloso. Ábrete al mundo y entenderás por que ha llegado la hora de que la ciencia salga a la calle. Y te volverás uno más de esta gentuza que no hace más que darme trabajo estos días. 

¡Que más da! Si total, solo le ha dado a la gente por hacer el evento más grande de divulgación científica de España jamás concebido, y encima petar una ciudad entera para poder reunirse entre ellos y con casi todo el sureste español para hacer numeritos de ciencia por todos lados. ¡Y vaya numeritos!

Y aquí me tenéis, agobiado, encima de mi libreta garabateando y escribiendo como loco. En la cabecera de la hoja se lee: “Ideas de experimentos para el Street Alicante Science”. Un poco más abajo, totalmente emborronadas y tachadas se adivinan cosas como: “Plantas carnívoras” o “Bacterias fosforescentes”. “Insectos que controlan la ¿mente?”… 

De pronto el portaminas se detiene un segundo. 

Se oye un ligerísimo crack mientras una idea asoma por detrás de mi cerebro y una malévola sonrisa se cruza por mi cara.

Y se me escapa un murmullo entre los dientes: -¡La que vamos a liar!-

* Si quieres conocer mejor a Santiago Campillo puedes visitar su blog: Caramelos "sabor ciencia"

7 comentarios:

Rubén dijo...

¡Muy bueno el post, Santiago!
Me ha encantado :)

Scruz dijo...

jejeje! Muchas Gracias Mr. Rubén :)

------- dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alejandro Causapié dijo...

La vamos a liar!

Y te voy a comprar minas más duras...

Anónimo dijo...

¿Y lo de hacer un anuncio para una conocida marca de pan de molde cuándo viene?

Santiago Campillo Brocal dijo...

Para eso necesitas años de experiencia Hombre! xD

J. Carlos Vaqué dijo...

Tengo que decirte Santi, que es uno de los mejores y más inspiradores textos que he leido en mucho tiempo