miércoles, 14 de marzo de 2012

“Os vais a enterar de quién soy yo”

Publicado por nzelman - 0 comentarios



NATALIA RUIZ ZELMANO.- Estamos tod@s en la playa, donde nos han citado… luce un sol primaveral. Hemos estado unos diez minutos allí esperando. El mar está imponente, con su azul intenso y su olor penetrante (cómo se echa de menos ese olor cuando se está lejos). El cerebro se deja llevar por las olas… si cerramos los ojos podemos memorizar esa música para recordarla mucho después. Y sin duda hasta recordaremos ese olor, asociado a las cosquillas que produce el sol en nuestras caras.


Tras un par de minutos más llega ella con su bata blanca y, como si fuéramos niños de cole, nos sienta en la arena, en círculo, con ella en el centro, de pie. Nos mira. Nos sonríe. Estamos un tanto sorprendidos y no sabemos muy bien qué decir, pero no va a ser necesario. Se frota las manos. A medida que habla se quita y se pone las gafas… 

- Bueno… ¿qué queréis hacer? Venga, soltadlo… Ya vendrán las restricciones luego. Pero ahora, si tuvierais la oportunidad de plantear cualquier idea con contenido científico e intención divulgadora… ¿qué haríais? (Silencio). ¡Vamos! ¡Esto es una tormenta de ideas! –Gira sobre sus talones para llegar a todos los que estamos allí, expectantes, fija sus ojos en cada cara, en cada gesto, mientras nos susurra y su bata se agita con la brisa marina- Sois libres de proponer lo que os dé la gana… Porque, por si no lo sabíais, la Ciencia mola… (Pone voz misteriosa). Yo, molo un montón. ¡Os vais a enterar de quién soy yo!

Nos quedamos estupefactos. Debe ser una actriz, alguien contratado por la organización. Sonreímos con ella. Empieza a soltar ideas locas, propuestas imposibles, espacios inimaginables, estructuras alocadas, agitando sus brazos en el aire mientras crea castillos y naves y experimentos y toda su fuerza se convierte en un inmenso laboratorio de la vida…

Empezamos a formar pequeños grupos de trabajo casi sin darnos cuenta, a organizarnos por equipos. Ella se da un par de vueltas mirándonos trabajar, sonriendo. Y, en un momento dado, desaparece.

Diez minutos más tarde llega corriendo una chica cargada con carpetas y sin respiración. 

- Uy, lo siento mucho, de verdad. Llego tarde. Aquí traigo los dossieres… ¡Pero si ya estáis trabajando! Así da gusto.

- Sí, ya vino tu compañera y nos soltó la espita (le decimos).

- ¿Mi compañera?

- Sí, la chica de la bata, la de la bata y las gafas de quita y pon… 

- ¿Qué chica de la bata? No tenemos a nadie así en el equipo…

- Bueno… Ella dijo que era la Ciencia.

 
Esa noche algunos volvimos a la playa para mirar el cielo. Pese a lo difícil que resulta verlo desde la ciudad, pudimos distinguir algunas estrellas mirándonos desde el infinito. De hecho algunos cúmulos de estrellas se llaman "Alicante". ¿Cuántas sorpresas nos esperaban en StASAlicante? Decidimos dejarlo en manos de ella, la Ciencia. 

* Conoce más a Natalia Ruiz Zelmano en su blog: Cuentofilia