lunes, 23 de abril de 2012

Asclepio, el zodiaco y los horóscopos

Publicado por Antonio Pérez Verde - 0 comentarios

"La posición de Marte en el momento de mi nacimiento no influyó sobre mí, ni entonces ni ahora (...) La única influencia de Marte que podía afectarme era su fuerza gravitatoria; sin embargo, la influencia gravitatoria de la matrona era mucho mayor"
Carl Sagan (1934-1996)

ANTONIO PÉREZ VERDE - Cuenta la mitología griega que la mortal Corónide concibió un hijo con el dios del Olimpo Apolo. Se llamó Asclepio, dios de la Medicina, y en sus representaciones suele ir acompañado por una serpiente enrollada a un bastón.

Se decía que Asclepio era capaz de resucitar a los muertos, capacidad que no le hacía gracia a Zeus por lo que decidió matarlo con un rayo. Apolo, indignado, decidió llevarlo a los cielos en forma de constelación: Ofiuco, el portador de la serpiente.

Constelaciones y zodiaco

Antiguamente, de entre todas las constelaciones destacaban 12 muy especiales: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Escorpión, Ofiuco, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Se les denominó constelaciones del zodiaco o zodiacales.

Pero, ¿qué significa zodiaco? Es una palabra de origen griego, zoondiakos, (zoon, animal; diakos, rueda), que significa "rueda de animales".

Representación del zodiaco en un manuscrito islámico.

Hace 4000 años los babilonios ya usaban el concepto de zodiaco celeste. De hecho dividieron la franja zodiacal en 12 partes iguales. Dependiendo del lugar que ocupase el Sol en el momento del nacimiento y de la posición de las "estrellas herrantes" (planetas), creían que el destino de la persona ya estaba escrito.

Una nueva constelación

Como habréis podido observar en el listado anterior de constelaciones zodiacales no aparece Libra. No es que me haya olvidado de ella, lo que ocurre es que en la Grecia antigua todavía no “existía”, aunque sí las estrellas que la componen actualmente.

Una de las historias que narra cómo llegó Libra al zodiaco tiene que ver con Julio César. Y es que el emperador quiso tener una constelación en el cielo, y no cualquier constelación: tenía que ser zodiacal. Pero claro... las constelaciones zodiacales ya estaban asignadas.

La solución que aportó Julio César: dividir en dos partes alguna de las constelaciones zodiacales. Para ello optaron por “romper” la constelación de Escorpión, así pues le "quitaron" las pinzas y con ella harían una nueva constelación.

¿Qué figura compusieron? Julio César lo tuvo claro: una balanza simbolizando la justicia que él decía representar. Y así fue: con las estrellas de las pinzas del Escorpión elaboraron la nueva constelación de Libra, la balanza.

La constelación de Escorpión antes y después de ser "mutilada".

Triscaidecafobia

La inclusión de una balanza en el zodiaco tuvo inconvenientes ya que se rompió la definición porque la balanza no era un animal. Pero ocurría algo peor: había un total de 13 constelaciones zodiacales y por aquella época este número ya no era bien avenido debido a motivos supersticiosos que no vienen a cuento.

Para eliminar el número 13 del zodiaco decidieron eliminar una constelación zodiacal, que por supuesto no iba a ser Libra. Tras varias deliberaciones decidieron eliminar a Ofiuco porque era el dios que trataba con la serpiente, animal encarnado por el demonio que tentó a Adán y Eva.

Una vez Ofiuco estuvo fuera de las constelaciones zodiacales, todos estuvieron contentos y felices porque ya volvían a tener 12 signos del zodiaco y podían predecir el futuro sin encontrarse al maldito número 13 por medio.

Representació de Ofiuco.

Siglos después, de la astrología surgió una nueva disciplina: la Astronomía. Una utiliza el método científico para llegar a conclusiones y formular leyes; otros, se basan en creencias místicas. Creo que no hace falta decir cuál es cada una de ellas...

Un poco de Ciencia

Cuando las técnicas de observación mejoraron se comprobó que la constelación de Cetus, el monstruo marino, es atravesada no sólo por los planetas del Sistema Solar, sino también por el Sol durante unas horas, por lo tanto ya no serían 13 sino 14 las constelaciones zodiacales. Y Cetus sí que se adapta a la definición de zodiaco ya que estamos hablando de un animal.

Otra aspecto es que en estos últimos 4000 años no se ha tenido en cuenta la precesión de los equinoccios: en una fecha determinada el Sol no se encuentra en el mismo lugar que hace 4000 años. Como consecuencia, el desplazamiento es de unos 30 días y las fechas que marcan la entrada y salida del Sol en las constelaciones zodiacales no son las mismas hoy que hace 4000 años.

Cetus, el monstruo marino, en un grabado de 1690 del astrónomo Johannes Hevelius.

Además no todos los signos tienen la misma longitud. Por ejemplo, el Sol está en el signo de Virgo durante 45 días, mientras que en Escorpión tan sólo 9. Y podríamos seguir analizando científicamente este tema dándonos cuenta del poco rigor científico que hay en este tipo de prácticas.

Por cierto, un último mensaje dirigido a los nacidos entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre: no os molestéis en leer los horóscopos de las revistas. Sois Ofiucos. No estáis. :P


* Puedes conocer más a Antonio Pérez Verde en su blog Los Pilares de la Ciencia y en Twitter: @aperezverde