jueves, 8 de marzo de 2012

¡Tiene anillos!

Publicado por Fernando Frías - 1 comentarios



FERNANDO FRÍAS.- La niña tendría seis o siete años, y miraba el despliegue de telescopios con esa mezcla de curiosidad y temor que vemos tan a menudo los aficionados a la astronomía. De hecho, cuando uno de los responsables de la observación le preguntó si quería mirar se volvió hacia su padre como para pedirle permiso, y hasta que éste no le dió un empujoncito no se atrevió a acercarse.

Pero cuando por fin miró por el ocular dió un saltito, se volvió hacia su padre con una sonrisa de oreja a oreja y gritó "¡Papá, es verdad! ¡De verdad que tiene anillos!"

Uno de los prejuicios más extendidos acerca de la ciencia es que resulta aburrida. Y, como suele ocurrir con los prejuicios, es absolutamente falso. Incluso algo tan sencillo como ver con tus propios ojos que los anillos de Saturno son reales puede ser una experiencia fascinante, como pudo comprobar esa noche aquella niña.

La ciencia no es aburrida, ni mucho menos. Es maravillosa, divertida... incluso emocionante: ¿quién no ha sentido un escalofrío al comprobar, de la mano de Xurxo Mariño, que las trabajadoras de la mente no son tan silenciosas, después de todo? El problema no está ahí, sino en su comunicación.

En los últimos años la aparición de documentales, programas de televisión y publicaciones de popularización científica, el fenómeno de los blogs o la organización de eventos abiertos al público han ayudado a superar poco a poco ese problema. Cada vez hay más personas que descubren lo que es realmente la ciencia, se interesan por ella, se informan de los últimos descubrimientos (y también, por qué no, de los no tan recientes; la cultura científica no ha formado parte nunca de la tradición cultural y educativa de nuestro país) y hasta ayudan a comunicar ese entusiasmo.

Pero hace falta más: hay que llevar la ciencia a la calle, hasta esas personas que aún no se han acercado a ella, y StAS2012 pretende hacerlo a una escala nunca vista hasta ahora. Para que conozcan cómo la ciencia trabaja para nosotros, como decía Marisa Alonso, pero también para darles la oportunidad de divertirse, asombrarse y maravillarse.

Como le pasó a aquella niña, hace ya unos cuantos años. No sé si aquel fue el comienzo de una afición por la astronomía, pero ni ella ni las muchas personas que pasaban aquellas noches por el puerto de Alicante habrían tenido la oportunidad que comprobar que sí, que Saturno tiene unos anillos preciosos, si no fuera porque los compañeros de la Agrupación Astronómica de Alicante decidieron organizar una serie de observaciones públicas. Decidieron, sencillamente, llevar la ciencia a la calle. Por eso quiero estar en StAS2012. ¿Y tú, StAS o no StAS?

No, la niña de la foto no es la del puerto de Alicante. Es mi hija Alicia, de cinco años.
Y, por supuesto, su planeta favorito es Saturno. ¡Faltaría más!

* Si quieres conocer más a Fernando Frías puedes visitar su blog: El fondo del asunto

1 comentarios:

Ese Punto Azul Pálido dijo...

Me declaro fan incondicional de padres como tú, Fernando.

Recuerda: Alicia tiene que conocer a su amiga murciana para que compartan sus aficiones ;)

Un abrazo